'La constelación del perro' - Buscando una amiga para el fin del mundo Supongo que no será la primera vez que lo diga, tampoco la última: Ridley Scott es un cineasta muy sólido y solvente. Lo que no por casualidad es, en efecto, su última película: una producción tan sólida como solvente. Lo que deberían de ser, sino todas, sí la mayoría de las producciones de clase media de Hollywood lideradas por uno, dos o tres nombres de algún tipo de alcance popular. Jacob Elordi. Margaret Qualley. Josh Brolin. Y de regalo Guy Pearce, Benedict Wong o una Allison Janney que aún no tengo claro si estaba o no en la misma película que todos los demás. Sea como fuere, no se puede decir que 'La constelación del perro' sorprenda, tampoco que decepcione. Es, a grandes rasgos, lo que aparenta que es. Una película que da lo que promete sin apenas algún extra, obra de un cineasta que no tiene nada que demostrar, pero cuya suficiencia y experiencia se bastan para ofrecer una producción, lo di...