'Marco' - Mentiroso compulsivo 'Marco' se hace fuerte allí donde, por ejemplo, ' Soy Nevenka ' se volvía más débil: en la figura de su teórico villano. Y es que los villanos, por lo general, son personajes más interesantes que las víctimas. La razón es evidente: no tienen por qué regirse por las convenciones sociales que, trazando una línea roja entre medias, separan a los buenos de los malos. Los buenos... de los malos. Una forma de resumirlo todo tan poco realista como propia de la ficción. En la vida real no hay buenos ni malos. O al menos, ni está tan claro ni lo ejercen a jornada completa. Hay por lo general personas que hacen cosas. Cosas que a menudo ni son buenas ni malas que el momento, la perspectiva, los prejuicios o los "bandos" convierten en buenas o malas. Lo de Enric Marco empezó con tan sólo una mentira, como tantas otras cosas. Mintió para sentirse admirado, para sentirse alguien. Una mentira que creció y creció a lo largo de los años...